Porque no es Conveniente Operar a los Pacientes con Hernia de Disco
Escrito por Dr. Nicolás Rubio García   
 

Artículo de opinión del Dr. Nicolás Rubio García, Vicepresidente de la Sociedad española de Ozono.

La hernia de disco, sobre todo a partir de los 40 años, es parte de una enfermedad mucho mas amplia, es lo  que llamamos sistémica, y más concretamente es la artrosis. La dinámica de este proceso comienza por dolor de espalda o el mal llamado “dolor de riñones”, que afecta a la columna lumbar, y ello genera la presencia en consulta de asistencia primaria, donde se le recetan, pues como no puede ser de otra forma, “pastillas”, y con el paso del tiempo, el dolor continua, va en aumento, aparece en lugares distinto, etc. Lo que significa una nueva presencia en consulta de asistencia primaria, con la generación de nuevas recetas de distintas  “pastillas”, o las mismas a más dosis. Y así puede suceder en un número de veces frecuente. Pero también duele la columna cervical, las rodillas, hombros, etc...Los dolores son de tipo  migratorio.
 
Pasado un tiempo el Médico de la asistencia primaria, envía al citado paciente, generalmente a Traumatología o Reumatología, donde hacen aparición nuevo tratamiento de “pastillas”, o si el dolor es intenso, se le realiza una Resonancia Magnética, donde de pronto aparece la palabra mágica: LA HERNIA DE DISCO, lo que conlleva que el paciente sea enviado a un servicio de neurocirugía, en el cual prácticamente el diagnostico ya se conoce, pasa a lista de espera para ser intervenido quirúrgicamente.

Si pasamos a la bibliografía publicada, en artículos, como queda reflejado en mi página WEB: www.ozonojerez.es, y más concretamente del Dr. Robaina en la que entre otras cosas dice, que claramente y a nivel mundial existe una tendencia a la utilización de técnicas minimamente invasivas (ozonoterapia), en sustitución de la senda instrumentista (intervenciones quirúrgicas), entre otras muchas cosas, porque el ozono es: más efectivo, más rápido y tiene menos complicaciones. Otra cosa es la vía de administración del ozono, que será motivo de otro artículo.

La intervención quirúrgica de una hernia de disco, inicialmente no es difícil, y los responsables de las mismas, los neurocirujanos, son de una gran competencia. El problema viene en que después de la intervención, el paciente que continua teniendo una artrosis, y así mismo continua andando, subiendo escaleras, bajándolas y en general trabajando, lo que hace que el numero de recaídas, sea muy importante, y lo es cuanto más tiempo pase después de la intervención.  Desde luego si recomendamos a todo enfermo al que para su hernia de disco se le recomiende una Instrumentación por parte del neurocirujano, que se lo piense muy mucho, que es irreversible, o sea que ya no hay marcha atrás, que no quita el dolor y que es para toda la vida. Y les recomiendo nuevamente que lean el trabajo del Dr. Robaina, que es precisamente un neurocirujano de un dilatado prestigio. En mí citada anteriormente página Web, www.ozonojerez.es , el primer articulo, de un grupo argentino, el Dr. Gabriel Pauletti, puede servirnos como ejemplo.

Como Vicepresidente de la Sociedad Española de Ozono, y como coordinador nacional de todos los trabajos científicos, respecto al tema, selecciono 18 pacientes, con una media de edad de 45 años, todos con hernia de disco, evidenciada con RMN, y todos en lista de espera para intervención. Por la circunstancia que sea, los veo, les digo que la puerta de quirófano siempre están abiertas, pero que podemos intentar evitarlo. Se utiliza ozono por vía paravertebral, técnica no dolorosa (se hace con anestesia local), no necesita quirófano ni hospitalización, una inyección semanal, entre 6 y 10 semanas, y a continuación se le da un régimen de vida con ejercicio moderado, y suplementación de antioxidantes alimentarios y medicamentosos, con lo que evitamos el estrés oxidativo, que es el causante de la enfermedad.

Aún a riesgo de ser pesado, coincido totalmente con el antes citado Dr. Robaina, y el método de la ozonoterapia, se impondrá mas pronto que tarde, a pesar de toda una serie de conflicto de intereses.